Manolo García Calentó El Frío De La Noche

(Valencia 31-10-2018)

El día amenaza de nuevo lluvia, ese fue el motivo de la cancelación del
mismo concierto el pasado 15 de septiembre y, los fieles seguidores de
Manolo García, no nos las prometíamos muy felices. En el transcurrir de
este miércoles 31 de octubre se intercalan nubes, claros y alguna llovizna
y todos miramos al cielo pidiendo compasión a quien haga falta para que no
llueva.

Ya por la tarde, la gente se agolpa tanto en la entrada de grada como en la
de pista, alegres como una mosca ante un pastel de bodas, para coger los
primeros sitios y no perder detalle del concierto. Y entre alguna ligera
llovizna, sobre las 6 de la tarde, ya se escucha dentro del coso los
acordes de “Campanas de libertad” en los ensayos, y eso, amigos, como
cualquier bebida energizante, te da alas y  empieza a recorrerte el
gusanillo manolero por la sangre y ya no te deja estar tranquilo hasta la
hora de comienzo del espectáculo.

El concierto está previsto a  las 21:30 h, ya puede comenzar, son las 21:00
h, ya estamos todos, nadie quiere llegar tarde a la cita con Manolo García.
A las 21:45 h se apagan las luces, se retiran del escenario las cortinas de
ducha que apenas esconden el escenario y suenan los primeros acordes de
“Malva”. Tras ese primer tema con la banda habitual de los conciertos de la
primera parte de la gira, Olvido Lanza (violín), Mone Teruel (coros),
Charly Sardá (batería), Víctor Iniesta (guitarra acústica, española y
eléctrica), Juan Carlos García (teclados y voces), Iñigo Goldaracena (bajo)
y Ricardo Marín (guitarra eléctrica), Manolo agradece a todos la asistencia
en esa noche fría al concierto y comenta que sintió mucho tener que
suspender el concierto en septiembre debido a la lluvia y continúa diciendo
que también miraba al cielo por si la lluvia volvía a jugar una mala
pasada, ayer montaron todo el escenario, muy rápido, para que no les
pillara la lluvia pero, eso sí, el frío no había quién nos lo quitara, o
eso creíamos, ya se encargó Manolo de quitárnoslo tema tras tema. Tras
Malva, vienen temas como “Un alma de papel”, “Prefiero el trapecio” o el ya
mítico y que he de decir que para mí es una debilidad “Con los hombres
azules”.

Tras los 7 primeros temas entran en acción 2 mujeres más: Meghan Toohey
(guitarra) y Sarah Tomek (batería), mención aparte para Sarah que con su
permanente sonrisa, es increíble como toca la batería, lo hace como si
estuviera en el salón de su casa, que fácil y qué bonito toca, te atrapa
con la sonrisa y te lleva a su terreno, te quedas absorto y hasta pierdes
la noción del tiempo mirando cómo juega con la batería.

“Ardieron los fuegos”, “Las puntas de mis viejas botas”, “Océano azul”
(otra de mis favoritas de este último disco). A mitad de concierto suena
“Ruedo, rodaré” y como ya es habitual aparece Carmen García, la hermana de
Manolo. En ese tema y, al igual que en Albacete, noto como el propio Manolo
deja el protagonismo a Carmen, ella se mueve de un lado a otro y él la
observa mientras la acompaña en las voces, pero siempre en un segundo
plano. Después, “Nunca es tarde”, “Humo de abrojos”, “El frío de la noche”
y “La gran regla de la sabiduría”, entre otras.

Tras casi 2 horas de concierto, se despiden por primera vez y, tras unos
pocos minutos de oscuridad, Juan Carlos García a los teclados hace una
maravillosa *intro* de “En tu voz” y  Manolo, que se abriga con su chaqueta
y está sentado en un sofá nos deleita con ese precioso tema. A
continuación, “Crepúsculo creciente”, “Sombra de la sombra de tu sombrero”,
“Como un burro amarrado a la puerta del baile” y el aclamado “Pájaros de
barro”.

Vuelven a despedirse y tras un segundo bis en el que no paramos de bailar y
saltar llega la despedida, o eso creemos. Manolo dice… ¿queréis más?,
cabrones, hace mucho frío. Venga, tocamos una más, ¿cuál queréis? Y toda la
plaza de toros al unísono dice “INSURRECCIÓN” y Manolo solo atiende a decir
“Ya sabía yo que queríais esa”, no le da tiempo para más, suenan los
acordes de ese gran tema y estalla el fin de fiesta.

Tras Insurrección, se despiden todos en el escenario, no se quieren ir,
saltan y bailan pero no se marchan, hasta que por fin toca retirarse y tras
más de 3 horas de  concierto de casi  final de gira 2018 (solo queda
Bilbao),  Manolo García calentó la fría noche valenciana a buen ritmo y con
una alta vibración que a todos los que nos encontrábamos allí nos
transmitió.

Antonio Rodríguez Álamo

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